







Contactamos con Ngima Sherpa previamente por Internet, siguiendo algunos foros.
En Katmandú nos ayudaron con los permisos para el trek y los billetes de bus a Besisahar. Otro punto importante, es que en caso de problemas físicos, como mi diarrea adquirida en Katmandú, siempre tendrás en quién apoyarte para resolverlos. Son unos profesionales comprometidos con su trabajo y sus clientes. Además personalmente son gete honesta, fieles, atentos, amables y encima simpáticos.
Además de facilitarte la intendencia en las mejores condiciones posibles, obtienes intercambio de información y trato humano. Con ellos comprenderas cómo viven los nepalís, cómo valoran su trabajo, un trabajo que les permite vivir dignamente y mejorar no solo las condiciones básicas de alimentación y alojamiento sino de educación y progreso de su familia y país. A lo largo del trek tuvimos oportunidad de conocer mejor Nepal gracias a las conversaciones que manteníamos con Ngima Sherpa.
El trek merece mucho la pena, no solo por los paisajes sino en especial por la vivencia en el entorno, sus gentes y la sensación de estar donde estás. La travesía es físicamente asequible si estás acostumbrado a andar en montaña. Son jornadas de entre 5 y 8 horas con desniveles alrededor de los 1000mts, exceptuando el día de “cumbre” casi nunca se acumulan subidas y bajadas en la misma jornada.
Para nosotros los días más duros fueron el día que cruzamos el Thorong La, por la altitud, y el de la subida a Gorephani por sus 1600 mts de desnivel.
Graicas
Ana & Julio
juliodzm@yahoo.es
Spain















